Los ojos de Eloise recorrieron los archivos, asimilando los horarios de Antonio y la larga lista de responsabilidades que ahora tendría como su asistente. Gimió para sus adentros al pensar en todas aquellas tareas; aun así, un destello de determinación cruzó por sus ojos.
Eso no era nada comparado con la rabia que cargaba, el dolor enterrado en lo más profundo o las dificultades que había soportado.
Sus ojos se detuvieron en una fecha del calendario mientras comenzaba a introducir fechas, horas