La vida está llena de muchas sorpresas, metas, desafíos y aventuras, sin embargo, depende de cada uno de nosotros como enfrentarlos. Ya que muchas veces solemos evitarlas o dejar que nos abrume, y aunque mantener un equilibrio entre los dos polos sería lo ideal, lógicamente es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Hay momentos en los que parece que nuestras emociones nos bombardean hasta el punto de colapsar. Y hay otros en los que la cosa más pequeña nos puede hacer sentir como en una montaña