El momento tan esperado había llegado, pese a todo, al fin habíamos planeamos la boda. Ya han pasado dos meses desde que nos enteramos que vamos a ser padres y nos llevamos la sorpresa de que no es un bebé sino dos, tendremos gemelos.
No puedo describir lo que sentí al escuchar al doctor decirnos que había dos corazoncitos latiendo, quedé en shock. No sabía si reír o llorar de felicidad.
Sonrío al recordar, acariciándome el ya abultado vientre.
Respiro hondo y me miro otra vez en el espejo, e