Y así termino, recostada en la cama con los párpados cerrados esperando que amanezca y fingir
que lo de anoche no ha ocurrido y no ha surgido ningún efecto en mí. Ne le dejaré ver al señor Mengoni cuánto me han dolido sus palabras que una y otra vez se repiten en mi cabeza.
«—... Hagamos borrón y cuenta nueva, espero que esto no afecte nuestra relación de jefe y empleada—»
Si es lo que quiere, pues así será. Digo sonriendo con amargura.
Es la mañana y nos encontramos desayunando en el gran co