Sebastian
Clara se queda inmóvil al verme, y durante un segundo la observo sin decir nada. Tiene una expresión sorprendida, obviamente no esperaba encontrarme allí. En mi mano aún sostengo el sobre amarillo, abierto, con las fotos sobresaliendo.
Detrás de mí, Liam abraza el oso de peluche que le compré. La escena sería casi normal si no fuera por el sobre que tengo en la mano.
—¡Mamá! —exclama el niño, feliz, ajeno a todo.
Clara reacciona de inmediato, deja la cartera sobre la mesa y lo abraza