Evelyn
El mundo se me queda suspendido en un segundo que no debería existir.
—¿Tienes… un hijo?
Las palabras salen de mi boca antes de que pueda detenerlas. No son acusatorias, sino de puro impacto. El niño está ahí, aferrado a la pierna de Clara, mirándome con la misma mezcla de cautela y curiosidad con la que los niños observan a los extraños.
Es grande, no un bebé, de hecho parece que tiene como cinco años y por alguna razón, su rostro se me hace tremendamente familiar. Se parece a ella, por