Capítulo 336
Lisandro, sorprendido, preguntó: —¿Por qué lo dices?

—Vi a un niño en la estación de metro de Aurensia pidiendo limosna. Se parece muchísimo a Mateo, solo que este niño estaba muy flaco.

Estos días, Ximena no podía dejar de pensar en ese pequeño. No sabía si seguiría en la estación pidiendo.

Lisandr
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