* * * * * * * * * Merlí * * * * * * * * * *
Arreglo mi vestido y después, solo me limito a seguir viendo por la ventana de la limusina que él y yo estábamos compartiendo. Después de la boda, solo se realizó un muy breve brindis (según él); sin embargo, para mí, fue una eternidad. Lo único que deseaba era salir de aquel lugar y correr sin parar; no obstante..., no podía hacerlo por más que quisiera.
Salí de ese burdel, una boca del lobo, para caer en las garras de uno mucho peor.
—¿A dónde vam