* * * * * * * * * BAYÁ* * * * * * * * * *
—¡Señor! ¡No la mueva! —exclama mi mayordomo al impedirme tocarla.
—¡Merlí! —grito desesperado al ver que había quedado inconsciente.
—¡Llamen a emergencias! ¡Rápido!
—¡Merlí! ¡SUÉLTEME! —ordeno al liberarme de su agarre de forma brusca.
—Señor, no la mueva.
—Merlí, Merlí, Merlí, por favor, abre los ojos —suplico desesperado al tomar su mano—. ¡Una ambulancia! ¡Rápido! —grito nervioso al notar que no reaccionaba.
—Ya llamaron, señor...
—Merlí..
—¡Llamen