Mundo ficciónIniciar sesiónLas sonrisas en los rostros de todos los presentes se han congelado, hay un silencio incómodo durante el cual Karen aprovecha de dar un vistazo a su alrededor y suelta:
—Oh, cielos ¡he metido la pata! ¿A qué sí?— La pobre ha perdido todo el color de su rostro, parece estar pasándolo fatal.
Yo entre abro mis labios para decirle algo amable, para que no se sienta tan terrible. Pero Patrick se me adelanta.
—Tranquila







