Debo reconocer que en estas circunstancias el Boss era mucho más rápido que yo. Antes de darme me había estampado contra la pared y puesto mis manos sobre mi cabeza. El movimiento tan repentino ocasionó que un quejido saliese de mis labios, creo que me lastime la espalda, porque dolía bastante. Intente apartarlo, pero era mucho más fuerte.
Alexey no parecía haberse dado cuenta, se encontraba totalmente cegado por la rabia. Quizás no fue mi mejor decisión responderle aquello, pero nunca me carac