"Kenzie, cariño".
"Kenzie, es mamá".
"Cariño, ¿por qué estás durmiendo en un puf? Vamos, déjame ayudarte a llegar al sofá cama al menos".
Tardó un rato, pero Kenzie acabó despertando al escuchar esa voz familiar que tanto le gustaba. Abrió los ojos con dificultad y bostezó mientras llamaba a Samanta: "¿Mamá?".
Su voz era débil y se entrecortaba mientras decía: "¿Por qué… por qué ya estás aquí? ¿Se suponía que tenía que ir a buscarte al aeropuerto?".
Fue porque Kenzie amamantaba con fre