Despierto antes que ella, me doy una ducha rápida y me visto para ir a la oficina, allí, además de mi trabajo diario, acumulo las pruebas en su contra y armo el caso con el que quiero denunciarla a la policía.
Salgo del baño y cuando entro a la habitación no la veo por ningún lado. Salgo hasta la sala y la oigo en la cocina. Me asomo, está cocinando y preparando café. Me sonríe cuando me ve.
—Buenos días, te preparé desayuno.
«Maldita sea, se cree ama de casa, yo ya me cansé del papel de pareja