No puedo controlarme cuando intentan humillar a mi amiga.
Eran tal para cual.
Nicole inclinó la cabeza en señal de saludo y paso a su lado como si no le importara. Camino rígidamente hasta la mesa y nunca volteo hacia atrás. Lola, por su parte, los miro a ambos y les regalo una sonrisa sarcástica.
―Demonios, ¿desde cuándo dejan entrar la basura a este restaurante?
Dicho esto pasó a su lado no sin antes darles una mirada en blanco.
Aspen apretó los labios y la maldijo en su interior.
Cuando ambas regresaron a la mesa, la comida ya estaba servida y Liam