El hombre habló con voz gruesa.
-No te pido que la ames, sé que no puedes y lo sé porque yo no podría dejar de amar a mi esposa incluso después de la muerte, sin embargo, lo que si quiero y que te pido, es que le des la oportunidad de salir de su soltería, de que la gente deje de verla como alguien difícil, es gracias a su carácter y su forma de ser que nadie se acerca a ella, podrá ser muy hermosa, pero los hombres no se atreven a cortejarla, no quiero que mi hija se quede soltera para siempre