Michael le lanzó de mala gana aquel abrigo y ella se lo colocó para después marcharse.
-Maldita sea...
Tomó su teléfono y marcó un número.
*
-¿Michael?
-Hola...
Quisiera pedirte un favor...
-Adelante, pídeme lo que quieras y si está en mis posibilidades te ayudaré.
-¿Puedo quedarme en tu departamento esta noche?
-Claro...
Te di una llave.
-Lo sé. Sólo no quería abusar, tuve un inconveniente y...
-Descuida, puedes quedarte ahí.
-Gracias.
-De nada, nos vemos mañana.
-Hasta mañana Alison.
*
-Ay...