Capítulo 438: La belleza es peligrosa.
Padre e hija se sentaron frente a una chimenea, no tardó en llegar el chocolate caliente y los malvaviscos que habían ordenado.
Sofía miraba con ojos muy atentos y curiosos a su padre.
Igor era un hombre grande, tenía muchos tatuajes en los brazos y en la espalda, su piel era blanca, lucía aterradoramente atractivo, varonil y por supuesto era muy muy guapo, de ahí que Alexei y Sofía fueran hermosos.
Claro que sus madres también lo eran, pero ambos habían sacado más rasgos de su padre que de su