La noche había caído por completo y aquel hombre por fin había terminado de cambiar los fusibles, con la ayuda de sólo una lámpara y con el viento y la lluvia encima tardó más de lo esperado. Tal y como se había pronosticado una tormenta feroz se formó atrapando toda la región donde se encontraba la cabaña, Sofía se sentía totalmente atrapada y sin salida y no había rastros de Michael por ningún lado ni de él ni de sus hermanos o algún indicio que le dijera que alguien iría por ella. Este sería