Capítulo 297: Dejemos las cosas claras.
-Como le decía, dejemos las cosas claras. Para mí usted no es más que un mentiroso, no obstante... Sé que soy legalmente su esposa, así que cumpliré con mis obligaciones, pero no se confunda, eso no quiere decir que lo he perdonado.
En lo que respecta a los empleados, me llamarán Sofía a partir de ahora, porque yo no soy más que ellos y mucho menos su "señora".
Dijo lo último en tono aún más fuerte.
-No dormiremos en la misma habitación, pero puede venir a mi cada vez que el deseo lo corrompa,