Michael decidió no contarle a sus hermanos ni a su madre lo sucedido durante ese día, no se sentía con la confianza suficiente para no romper en llanto. Durante el resto del día trabajó sin descanso y se quedó profundamente dormido en su escritorio, dentro de su oficina tenía una habitación de descanso pero el sueño lo venció antes de siquiera pensar en descansar ahí.
En casa Sofía no hizo nada más que comer, llorar y volver a comer y a llorar hasta quedarse dormida, hizo lo mismo el día siguie