Capítulo 131: Lo siento mucho.
Con ayuda de los perros Michael recorrió el vasto terreno sin éxito, Sofía no estaba por ningún lado. Había escapado o tal vez había entrado al laberinto, ese que le habían prohibido.
-Tal vez quiere castigarme, me lo merezco por imbécil.
Habló en voz alta culpándose de no encontrar a Sofía.
-Soy un pésimo esposo.
Llamó al Gran Danés y le ordenó buscar a Sofía en el laberinto, el lo esperaría en la entrada, no estaba listo para entrar a ese lugar todavía.
-¡Vaya esposo cobarde! Ni siquiera p