Después de escuchar a Michael, el señor Adams no tuvo nada más que decir, era bastante consciente de las capacidades de su hijo y también de lo importante que era no mezclar asuntos personales con asuntos de negocios. Nadie intervino en la conversación entre los dos hombres, mientras todos se concentraron en leer los contratos Alicia entró con café para todos y cuando estaba a punto de salir Ashley la llamó, ¿haría alguna fechoría? Ya había pasado demasiado tiempo fingiendo ser una ovejita del