A papá se le querían salir los ojos, a decir verdad, no daba miedo, era gracioso verlo así.
-Hanna...
La miró con firmeza y convicción.
-Si deseas irte, puedo sacarte de aquí.
-Ja ja ja. Me causó gracia tu chiste, Michael bastardo Adams... Ella no irá a ninguna parte contigo, pero gracias por el ofrecimiento.
-¡Hermano!
Michael apareció de la nada interrumpiendo a Igor, por supuesto que esto va a empeorar.
-Michael...
-Muchas felicidades.
Llegó hasta mí abriéndose paso entre papá y Hanna, me a