-Fue él, fue mi padre el que hizo esto.
¡Coff, Coff!
El humo y las llamas comenzaban a esparcirse por todas partes.
-No te preocupes, te sacaré de aquí.
-Josh...
¡Coff, Coff!
Enterré mi cara en su pecho mientras él bajaba las escaleras para sacarme.
-¡Señor..! ¡Señorita! ¿Cómo están?
-¿Quién falta?
Preguntó Josh mientras me colocaba en el césped.
-El señor Hummels, no ha salido.
-¡¿Qué, papá?!
-Sí, señorita, ya entraron a buscarlo pero están tardando demasiado.
-Yo iré.
-No Josh...
Lo tomé del