Mundo ficciónIniciar sesiónLa madrugada cayó sobre la hacienda como un manto espeso. La lluvia ya había disminuido, transformándose en un goteo constante que corría por los canalones y salpicaba los charcos de barro del patio. El viento frío silbaba entre las rendijas de las ventanas, haciendo que las cortinas ligeras se balancearan.
Lila dio vueltas en la cama durante horas, incapaz de concili







