Mundo ficciónIniciar sesiónÉl la giró de frente, finalmente apoyando las manos firmes en su cintura, y la acercó suavemente a la pared caliente de la ducha. El encuentro de sus miradas fue como una chispa. El beso, cuando llegó, no fue apresurado; fue profundo. Comenzó contenido, como un secreto, y fue creciendo hasta convertirse en una confesión. La mano de él subió lentamente, recorriendo su espalda como quien lee un







