Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche cayó suavemente sobre la hacienda, y la casa parecía respirar en silencio después de las risas en la cocina. El aroma del pan recién hecho todavía rondaba las paredes, mezclado con el discreto perfume de lavanda que Maria insistía en colocar en los difusores. En el pasillo, los pasos de Taylor y Lila delataban prisa y complicidad. Había en ellos un rastro de risas contenidas, de miradas que no necesitaba







