Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol ya comenzaba a despedirse cuando Taylor y Lila dejaron atrás las aguas cristalinas del arroyo y tomaron el sendero de regreso a la hacienda, con los pasos todavía pesados por el agua que escurría de sus cuerpos. La tarde comenzaba a inclinarse hacia un dorado otoñal, y el aire parecía guardar un poco de aquella luz tibia, como si quisiera conservar la escena entera para poder revivir después.







