Afuera, el sol ya comenzaba a abrirse paso entre las nubes, bañando la plaza con un resplandor dorado. Las risas de los niños se esparcían por el aire como una melodía ligera, y Taylor todavía observaba la escena con aquella sonrisa distraída cuando algo llamó su atención.
Una niña de unos cinco años corría en dirección a la tienda. Tenía el cabello rubio recogido en una cola de caballo desordenada y un vestidito floreado que se balanceaba con cada paso. Sus ojos, de un verde tan claro que reco