Cuando Taylor y su suegro subieron al coche, el rugido del motor resonó por la tranquila calle. Lila los siguió con la mirada desde la ventana, sintiendo el corazón apretarse en una mezcla de orgullo y nerviosismo. Ver a su padre y a Taylor uno al lado del otro, conversando como si ya fueran socios de toda la vida, despertaba en ella una sensación de alivio, como si aquel vínculo fuera la pieza que faltaba para completar el rompecabezas.
En cuanto el coche desapareció al doblar la esquina, su m