Mundo ficciónIniciar sesiónCatarina cerró la puerta detrás de sí, apoyándose levemente contra la madera antes de girarse hacia su cuñada. La habitación de huéspedes estaba iluminada por una luz dorada que atravesaba la fina cortina, creando cálidas manchas sobre el suelo de madera. El aire olía a lavanda mezclada con el perfume de Lila, un dulce contraste con la tensión que flotaba entre ambas.







