Devin Becker
New York
Luego de desayunar y desahogarme con Daniel, tuvimos que irnos al estudio. Me sentía muy mal, por lo que pasó con Hanna y maldecía mi suerte, pues todas las mujeres que amo, terminan por abandonarme y eso lo odio. Odio, ser abandonado, odio que cuando entrego el corazón, me lo tengan que entregar hecho pedazos, sin tener consideración alguna conmigo. Iba pensando todo eso, mientras, entrabamos por la puerta del estudio Daniel y yo, tenía que gobernar lo que sentía, antes d