Hanna Becker
New York
Me sentía muy bien y no cabía en mí, de la inmensa felicidad, que estaba sintiendo en mi interior. Levina Dickinson, personalmente, se había tomado la molestia de venir a felicitarme. Era increíble para mí, todo lo que me estaba pasando, desde que me contrataron en su estudio, la persona que más admiraba laboralmente, no sólo me había dado una oportunidad, también me había felicitado, por mis logros que tenía. Ahora todo esto, también iba a beneficiar a Devin, para su trab