Devin Becker
New York
No sé por qué, desde el beso que Hanna, me había dado anoche, yo me sentía mucho mejor. Me sentía renovado, me sentía relajado, tanto que quise cocinarle esta mañana. A lo mejor todo se debía también a que, me sentía muy aliviado de saber que mi hermana estaba ya, fuera de peligro y mucho mejor, tanto que me esmeré en preparar ese menú de desayuno para Hanna y de paso, así sabría si tenía buenas oportunidades, para que me aceptaran en la escuela de cocina.
–Devin, ve a ali