Noticia.
Camila.
Desde ese día no puedo dormir, cada que cierro los ojos veo el cuerpo de Eliot ensangrentado.
Incluso suele aparecerse en mi habitación. No puedo entrar ahí y estar sola. Él me mira dormir desde el sofá, como ahora.
— Vete de aquí Eliot— le grito— déjame en paz.
— Camila, solo soy parte de tu imaginación, solo te estás volviendo loca— carcajea.
Me cierro los oídos y le lanzo la almohada.
De pronto escucho unas conversaciones fuera de mi habitación. Estas parecen reales. Asomo mi ca