Un rayo de luz se coló por mi ventana obligándome a abrir los ojos. Me senté rápidamente consiguiendo marearme, estaba en mi habitación.
Había intentado esperar a Clarke pero el sueño me había vencido, seguro él me había cargado mientras estaba dormida.
Cuando bajé las escaleras medio dormida pude divisar al ingeniero imbécil en la cocina, con sólo unos pantalones de pijama.
Mmm, que ganas de morder esa espalda.
- Pues te dejo hacerlo si me dejas morderte el trasero.
Golpeé mi frente, otra vez