CAPÍTULO 99: AMENAZA
Esa noche regreso a la gran hacienda y caigo rendida en mi cama. El cansancio es demasiado intenso, así que me dejo llevar por el sueño y ni siquiera reviso mi celular.
A la mañana siguiente, despierto con el sonido de la alarma y una especie de bulla en el exterior. Abro mis ojos, somnolienta y con un cansancio en todo mi cuerpo que no esperaba. El ejercicio con Rocky es saludable, pero al mismo tiempo me está dejando sin energías.
Me desperezo con calma hasta que escucho