CAPÍTULO 70: NO TODO PUEDE SER PERFECTO
“Iremos los dos”…
Esas palabras no dejan de repetirse en mi cabeza. Estoy solo a una semana de encontrar a la mujer que vendió a mi hijo a quién sabe quién o dónde. El miedo de que nunca lo pueda encontrar pesa con fuerza en mi corazón, pero no puedo evitar sentirme esperanzada. Quiero ser positiva e imaginar que lo tendré en mis brazos muy pronto.
Muchas veces he pensado en qué habrá sido de su vida. Camila es tan detestable que la creo capaz de enviar