CAPÍTULO 66: LA GALA
No puedo evitar sonreír. Eso significa que él me dará el sobre con los datos de mi hijo. Mi corazón se acelera y la esperanza vuelve a mí.
—¿De verdad? —pregunto sin poder ocultar mi emoción.
—Sí. Necesito que te arregles, debes verte espectacular esta noche. Tenemos una gala por parte de uno de los empresarios más importantes de la región. Es nuestra competencia, así que debes estar a la altura.
—Ah… claro, por supuesto.
—Te espero esta noche en el rancho. Me iré ya mismo