CAPÍTULO 44: ME QUIERE LEJOS
Un mes después…
—¡Vamos trueno! —digo arreando al caballo que estoy cabalgando. No puedo creer que haya pasado tanto tiempo, y que de verdad fui capaz de superar mi miedo a los caballos.
Hago trotar al caballo a toda velocidad por la pista de arena sintiendo el viento en mi rostro y una libertad que añoraba hace tanto tiempo. Ha pasado un mes desde aquel día en que creí que casi moriría y ahora, Trueno y yo somos como los mejores amigos.
No puedo decir lo mismo sobr