CAPÍTULO 19: ERES MÍA
Ricardo sube mi falda hasta la cintura y arranca mi braga sacándola por mis pies. En un par de segundos me ha dejado semidesnuda y vulnerable, atrae mis caderas hacia el borde de la encimera y se arrodilla ante mí.
Ver su rostro tan cerca de mi cuerpo, su respiración rozando mi piel hace que mi lujuria aumente. Respiro con la boca entreabierta, mi mente está adormecida, incapaz de reaccionar. Una voz muy lejana en mi mente me advierte que debería detenerlo, pero la necesi