CAPÍTULO 136: UNA NOTICIA DEVASTADORA
Llegamos al hospital y el tiempo parece detenerse. Los minutos se sienten como horas mientras esperamos noticias de Edward. Estoy sentada en una de las sillas, con Jake acurrucado a mi lado, su cabeza descansa en mi regazo. Mis dedos acarician suavemente su cabello, en un intento de calmarlo, y a mí misma.
Ricardo se mantiene a mi lado en todo momento. Su mano se aferra a la mía y es lo único además de mi hijo que me mantiene cuerda ahora mismo.
De repente,