CAPÍTULO 128: NO HAY VUELTA ATRÁS
La mañana llega con una serenidad inusual después de todo lo que sucedió ayer. Jake y yo nos levantamos y él me saluda con ternura y efusividad. Mientras más paso tiempo con él, más siento que estamos recuperando ese tiempo perdido.
Luego de cambiarnos, nos sentamos en la mesa del comedor junto a Edward, el aroma del café llena el aire y por unos instantes me calma la mente. Mis dedos juegan con la taza, buscando una forma de decir las palabras que no quieren s