La lista de antojos causo un gran revuelo en todos los empleados, pero más en Guillermo, quien aún no superaba los traumas de los antojos pasados.
Alina al ver como se miraba su gordito supuso que llevo la broma demasiado lejos, pero por ahora no le diría nada ya que sería su forma de vengarse y desquitarse por todas las riñas pasadas.
Dejando el drama de lado Guillermo y Alina se enfocaron ahora en sacar adelante el nuevo “imperio de la miel” ya que deseaban ayudar a esa pequeña familia.
- Cie