La noticia pareció golpear a Mylene con fuerza, tanto que sintió que todo su cuerpo temblaba.
Se quedó paralizada, sin poder creer lo que acababa de escuchar. Sus ojos se abrieron con asombro y su boca se quedó abierta, sin poder articular palabra alguna. Un nudo en la garganta la hacia sentir que no podía respirar adecuadamente.
Miró a Leo con los ojos llenos de lágrimas, buscando alguna señal de que esto era una broma, pero la expresión en el rostro de su novio constituía que era verdad.
Leo