Mylene se sorprendió al escuchar esas palabras. Las lágrimas cesaron, y su corazón latió con fuerza en su pecho. Nunca antes había escuchado esas palabras de Leo. Una oleada de emociones la invadió. Se quedó inmóvil, mirando a Leo que se acercaba a ella. El agua seguía cayendo sobre ellos, pero en ese momento parecía que nada más importaba.
Leo la abrazó con fuerza, protegiéndola del frío y la lluvia. Mylene se aferró a él, sintiendo su corazón latir con fuerza en su pecho.
¿Cómo podía ser posi