Todo continuó maravilloso después del nacimiento de Emma, ambos estábamos enamorados de ella, era tan pequeña y frágil, el sentido de protección nos invadió. Hicimos bien en irnos del país antes de que ella naciera, la pequeña crecería en un nuevo mundo, sin las complicaciones del pasado que para ella jamás existieron.
No podía decir lo mismo de mi pequeño Nico, quien tendría que vivir y trabajar esos traumas por el resto de su vida.
La primera vez que vio a Emma, su hermanita menor, cuando v