Ese mismo día la señora Mel se despidió. Yo tenía ese sabor amargo en la boca, hablar con él me había dejado mas intranquila de lo que ya estaba. No había sido una buena idea que él hablará conmigo. Al escuchar su voz si, me había emocionado y sentí lo típico que las personas enamoradas sienten. Pero nada mas.