Capitulo 33.

Las horas pasaban o al menos asi lo sentia, cada segundo que pasaba sentia que era eterno. En estos momentos me sentia la mujer mas sola del mundo, no tenia a nadie que me dijera que todo estaria bien. Ni siquiera supe reaccionar cuando mi hijo estaba pasando por esto. No traia telefono y ni como comunicarme con nadie. De esto iba a aprender y seguramente me dejaria una gran leccion.

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