-¡No he terminado!-le gritó en la cara. Su pequeño brazo ahora estaba sometido a la fuerza de su esposo y podía sentir como su brazo se dormía ya que su sangre estaba retenida.
-Me estas lastimando, suéltame-Lo miró detenidamente.
-No te voy a soltar hasta que me digas que fue esa actitud de mier-no terminó de decir la frase y la miró con desaprobación.
Estela cerró sus ojos como quien dice; otra vez lo mismo.
-Marlon, ella no me cae bien y punto.
-A mí no me interesa si te cae bien o no, no ten